A menudo, nuestros (malos) hábitos pueden costarnos muy caros, provocar averías que, sin duda, son evitables. Una acción aparentemente inofensiva, que no genera una avería inmediatamente, puede incurrir en un desgaste y un estrés para los componentes de nuestro coche innecesario. Y ese es precisamente el caso que nos ocupa. Si utilizas un coche automático, … …